El proyecto plantea la reforma integral y la ampliación de una vivienda en Alzuza. Siendo el estado de conservación de la construcción existente bueno, la distribución interior presenta escasa permeabilidad al jardín y a las fabulosas vistas y no se ajusta a las necesidades de la propiedad. De esta manera la reforma consiste fundamentalmente en una reordenación de la distribución interior e incluye también la sustitución de las carpinterías y las instalaciones, así como la ampliación de alguno de los huecos de fachada, sobre la que se aplica un tratamiento reparador. Además, se pretende eliminar el cuerpo acristalado sobre el tejado, al objeto de restituir la cubierta a su estado original y recuperar la silueta prototípica de la casa tradicional. Al margen de las cuestiones estéticas, la acción encuentra justificación en razones climáticas evidentes. Del mismo modo, se propone la construcción de un porche independiente frente a la fachada sur de la vivienda. Como base de la nueva geometría de la planta se introduce una modulación seriada que confiere orden y sirve de falsilla conceptual a la nueva distribución de funciones. Todas las estancias se organizan en torno a un objeto-mueble que divide las zonas de día y de noche e introduce una deseable flexibilidad en las circulaciones, ofreciendo itinerarios alternativos y haciendo posible que las estancias se puedan adueñar de los espacios comunes que les sirven de acceso. Se sustituye la escalera de caracol existente, ciertamente inapropiada, por un nueva escalera en un solo tramo que da acceso a las dependencias de la planta primera, muy condicionada por la existencia de dos muros de carga. El proyecto de reforma se resuelve por tanto según un único gesto formal, que se manifiesta netamente al exterior y se explica de forma sintética en la sección transversal.
Reforma y ampliación de vivienda
Alzuza, Navarra, 2006