El motivo fundamental de la reforma es la voluntad de la propiedad de eliminar las barreras arquitectónicas que presenta a día de hoy el acceso al edificio. Aprovechando esta circunstancia se pretende también hacer una reforma integral del portal, al objeto de adecuarlo a la nueva situación, y actualizar su imagen y sus instalaciones. La concreción de la solución formal y el diseño del portal consisten en dar una respuesta clara y rotunda a diversos condicionantes previos, fundamentalmente la situación del nuevo embarque al ascensor en planta baja. En ese sentido, todos los esfuerzos se han dirigido a atenuar la sensación de profundidad y eliminar rincones ocultos en el trayecto que conduce desde la vía pública hasta el embarque. La introducción de un plano diagonal a la fachada resuelve compositivamente este requerimiento. A partir de ahí, al objeto de procurar la máxima transparencia y luminosidad, el proyecto propone la sustitución por paramentos de vidrio de toda la fachada actual –liberando los pilares– y la construcción de un plano interior de madera –una fachada interior– que señala la posición de la nueva escalera y conduce directamente al nuevo ascensor de doble embarque. El citado paramento de madera se divide en dos alturas, en consonancia con las nuevas cotas del portal. Este recurso permite conciliar la altura conveniente para la puerta de acceso, de acero inoxidable, con la altura libre deseable para dotar de empaque y prestancia al interior. Además de la madera en las paredes y el vidrio en la fachada, se propone una piedra a determinar (color claro, tipo travertino o similar) para el suelo y el revestimiento de los pilares. Como base de la nueva geometría de la planta se introduce una modulación seriada que confiere orden y sirve de falsilla conceptual a la nueva distribución.
Reforma en Pío XII 29
Pamplona, 2009
Finalista Premios FAD 2010
Finalista Premio Saloni 2010