El pabellón de Portugal para la Exposición de Zaragoza 2008 se concibe a partir de tres premisas: la movilidad, la simultaneidad y la transportabilidad. Partiendo del tema general del agua, el pabellón toma como hilo conductor de los contenidos las tres cuencas hidrográficas del Duero, el Tajo y el Guadiana. Sobre las nociones y conexiones entre los aspectos científicos y sus connotaciones poéticas se elige el contenedor como un objeto que permite aunar las tres premisas previas: es una estructura portante transportable, compartimentable y agrupable modularmente con flexibilidad y racionalidad. El pabellón de Portugal, por tanto, se entiende como un edificio dentro de un edificio, construido a partir de la agregación de contenedores para conformar estancias y recorridos expositivos así como las partes más específicas del programa de necesidades (restaurante, administración, comisariado, etc.). La neutralidad de los contenedores blancos, fundidos en un espacio oscuro que difumina los límites y apoyados sobre superficies reflectantes, ponen de relieve la primacía cromática, gráfica y multimedia de los contenidos expositivos, dando lugar a un espacio sensual rico en transparencias y reflejos.
Pabellón de Portugal Expo Zaragoza 2008
En colaboración con:
Baixa, Atelier de Arquitectura, Lisboa
Concurso restringido