El encargo consiste en otorgar una imagen unitaria y representativa a la fachada de dos naves industriales contiguas de una empresa. Además de solucionar el desestructurado aspecto de la preexistencia (diversidad de huecos, materiales y acabados), la solución a adoptar debía igualmente aportar un sistema de protección solar a las estancias interiores. Con estas premisas, la intervención consiste en pintar de color blanco todas las superficies de las fachadas existentes (ladrillo, hormigón y chapa) y superponer un sistema de toldos de lona perforada colocados sobre una subestructura metálica superpuesta a la fachada y tensada hasta el suelo. La modulación y rotundidad del gesto permite absorber la curvatura del conjunto de las dos fachadas contiguas, marcar la singularidad de una puerta de mercancías e incorporar la rotulación de la imagen corporativa, remarcada a su vez por la iluminación puntual.
Reforma nave industrial
Pamplona , 2008