Dado que estamos hablando de un edificio público, un Centro de Artes Visuales, su presencia desde la ciudad, pese a su gran dimensión física, es muy escasa. Su perfil horizontal, el arbolado y los edificios próximos lo ocultan literalmente.
En primer lugar, es imprescindible que Tabakalera sea un referente desde el centro de la ciudad, que tenga visibilidad. Para ello, y sin modificar su perfil horizontal, proponemos la incorporación de una planta superior, una gran pérgola acristalada a modo de lámpara urbana que, rebasando los obstáculos, permita identificar el edificio. La propuesta parte de una idea muy clara: la creación de un nuevo espacio, luminoso y diáfano, en contraposición a la preexistencia pesada, de aspecto fabril. Para ello se constituye una gran planta superior, acristalada, con visión panorámica sobre Donostia, con luz cenital regulable. Esta planta penetra en el edificio a través de los patios centrales para conectar finalmente con la boca de acceso. Siendo un acceso significativo, la entrada desde calle Mundaiz es claramente insuficiente. El edificio debe abrirse a Donostia, para lo que practicamos un gran apertura-boca en la fachada, a nivel de planta primera, que establece una relación directa entre la futura plaza elevada y el edificio a través de la Sala Polivalente. En los nuevos espacios se desarrollan las actividades de ocio, cafetería y restaurante, así como la Mediateca abierta, a modo de gran sala de encuentros. El edificio actual albergará el resto del programa -producción TV, Filmoteca Vasca, Instituto Etxepare, Oficinas Generales y Salas de Exhibición.
Renovación arquitectónica de Tabakalera
San Sebastián, 2008
En colaboración con:
Roberto Ercilla, arquitecto
Concurso